Vivir sin parar, los retos no entienden de edad

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Película Vivir sin parar. Foto: rtve

Vivir sin parar, los retos no entienden de edad

¿Quién ha pensado alguna vez que los retos, pequeños o grandes, entienden de edad?

La película ¨Vivir sin parar¨ (2013) es un drama alemán en la que encontramos un mensaje claro “No pararse ante nada”.

Dirigida por el alemán  Kilian Riedhof, en la que su protagonista, Paul Averhoff, con más de 70 años vive en una residencia de mayores con su esposa Margot, nos demuestra que pese a la edad y las dificultades que nos rodean siempre hay una oportunidad de  superación.

Paul Averhoff, el protagonista de “Vivir sin parar”, interpretado por el actor Dieter Hallervorden, encarna a una vieja leyenda como corredor de maratón que llegó a  ganar la medalla de oro en las Olimpiadas de Melbourne de 1956, pero su vida da un giro de trescientos sesenta grados.

Debido al deterioro que sufre su esposa, la actriz Tatja Seibt, todo cambia en sus vidas. No tienen ayuda social y la hija del matrimonio, que no dispone de tiempo para cuidarles debido a su profesión, considera necesario que ingresen en un hogar para personas mayores, donde el protagonista no se encuentra cómodo, se siente encerrado en este lugar.

Para entretenerse solo puede optar a los talleres de manualidades y a los ensayos del coro que le proponen.

Con el fin de huir de esta monotonía que le asfixia, y como terapia, decide volver a calzarse sus viejas zapatillas y entrenar por el parque que rodea la residencia con el fin de participar en la maratón de Berlín ante la sorpresa de sus compañeros y cuidadores, quienes se dividen en dos bandos, los muy buenos y los muy malos.

Todos los días sale al jardín a entrenar, su esposa Margot le marca los tiempos y él corre.

Paul, pondrá todas sus fuerzas en conseguirlo pero las circunstancias propias de la edad se lo impiden y le hacen caer en una gran depresión de la que saldrá gracias a la promesa que le hizo a Margot, su esposa, de alcanzar la meta y no rendirse cuando ella no estuviese.

Pese a que al guión le falta ritmo en algunos tramos y con un desenlace previsible, la película “Vivir sin parar” cuenta con las excepcionales interpretaciones de sus dos protagonistas, encarnando la mujer un papel desgarrador pero no triste.

¨Vivir sin parar¨, un relato repleto de ternura, vitalista y emocionante que nos demuestra que nunca es tarde para conseguir nuestros retos.

La película “Vivir sin parar” nos enseña que a pesar de la edad siempre hay algo por lo que luchar y una meta que conseguir. Aquí no importa la edad, lo primordial es vivir superando todos los obstáculos que haya en el camino.

El actor Dieter Hallervorden obtuvo, gracias a la interpretación en “Vivir sin parar”, el premio al Mejor Actor en los German Film Awards, los Goya del cine alemán.

Aquí os dejamos la crónica de Días de Cine de RTVE

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