Nuestra salud se alarga, su calidad se deteriora

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escultura de mayores

Nuestra salud se alarga, su calidad se deteriora

 

Nuestra salud se alarga, su calidad se deteriora, aunque unos sencillos hábitos mejorarán nuestra vitalidad.

La “esperanza de vida” ha crecido en más de seis años en las últimas décadas, pero lo que pudiera parecer una buena noticia tiene una cara no tan amable, ya que a la vez ha aumentado el tiempo que convivimos con enfermedades y discapacidades.

Unos sencillos gestos ayudarán a recobrar vitalidad

No todo está perdido porque sumando a nuestra rutina unos sencillos hábitos lograremos mejorar nuestra estado y vivir más sanos.

El estudio publicado por la revista británica The Lancet, el pasado 27 de agosto, precisa que la “expectativa de vida” en el mundo era en 2013 de 71,5 años tanto para el hombre como para la mujer, 6,2 más que en 1990, mientras que la “esperanza de una vida saludable” sin sufrir enfermedades graves, creció en ese mismo tiempo 5,4 años, desde los 56,9 años a los 62,3.

Ahora el reto es encontrar medios más efectivos para prevenir o tratar las causas de enfermedades y discapacidades, subrayan los expertos.

Debemos concienciarnos que en nuestro día a día a realizar una serie de gestos que ayudarán a nuestra salud y a nuestro bienestar emocional y ahora que comienza un nuevo curso sería un buen momento para no dejarlo para más tarde.

Las dieta sana y equilibrada, practicar deporte de manera regular, descansar lo suficiente, rebajando los niveles de stress, figuran entre las recomendaciones que se han de llevar a cabo para mantener la salud.

 

Nuestra mejor baza, la dieta mediterránea

El hecho de que nuestro país se ubique en el arco del Mediterráneo debería facilitar una alimentación que nos ayude a mantener un peso adecuado, retrasar el envejecimiento, mejorar el rendimiento físico y mental, así como prevenir enfermedades como la diabetes, el colesterol, problemas cardiovasculares o algunos tipos de cáncer.

La Fundación Dieta Mediterránea publica cada semana un menú y recetas para seguir fácilmente sus sugerencias como tomar aceite de oliva, consumir pescados en abundancia y alimentos de origen vegetal, teniendo en cuenta los alimentos de temporada, productos procedentes de cereales, mejor si son integrales, y consumir todos los días productos lácteos, en forma de yogur y queso.

Asimismo, se pueden consumir con moderación carnes rojas y huevos. Los dulces se deben comer ocasionalmente y es muy importante mantenerse hidratados, con agua principalmente.

Batalla contra el sedentarismo

Los ejercicios físicos ayudan a prevenir enfermedades del corazón y otras patologías, a la vez que aumenta la energía y disminuye la ansiedad.

Caminar, practicar natación, gimnasia, bailar y hasta subir a pie las escaleras son ejercicios que podemos hacer para luchar contra el sedentarismo, un mal que debemos alejar para que nuestro organismo goce de mejor salud y se alargue nuestra “esperanza de vida”.

En España uno de cada seis adultos es obeso, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

La elección de cualquier práctica dependerá de la capacidad y nuestros intereses, pero es importante hacerlo gradualmente, por ejemplo tres veces a la semana, veinte minutos, para ir añadiendo tiempo y días.

El descanso del guerrero

No hay nada más reparador y revitalizador que un buen descanso. Los expertos apuntan entre las siete y las ocho horas como el tiempo ideal para dormir. Sin embargo, el insomnio es un trastorno que cada vez nos afecta más debido quizás al vertiginoso ritmo de la ciudad.

El último Día Mundial del Sueño, que se celebra cada 13 de marzo, dejó cifras como estas: este trastorno lo padecen de manera crónica cuatro millones de personas en España, puede provocar depresión, hipertensión o diabetes, además de una posible vinculación con otras patologías como la enfermedad de Alzhéimer.

Entre las causas más habituales suele figurar el ritmo de vida actual y el envejecimiento de la población, por ello es aconsejable siempre que sea factible actuar sobre la causa y no solo en los síntomas”, puntualiza el doctor Hernando Pérez Díaz, coordinador del grupo de sueño de la Sociedad española de Neurología.

Para un buen descanso los neurólogos aconsejan aprovechar los ciclos de luz para ajustar los horarios, evitar ruidos externos, como la televisión o el teléfono móvil, que pueden perturbar nuestro descanso, evitar comidas abundantes y bebidas estimulantes sobre todo por la noche, llevar una vida activa y realizar deporte y no tomar medicinas para descansar sin previa consulta.

La salud empieza por la mente

La actividad mental es buena a cualquier edad. A las personas mayores les ayuda a estimular sus capacidades cognitivas y a evitar o retrasar patologías como la enfermedad de Alzheimer.

Mantener su mente ocupada aumenta su vitalidad y crea importantes reservas de células mentales, así como conexiones intelectuales. Lea, escriba, aprenda nuevas cosas y practique juegos de destreza mental (como el dominó o el ajedrez)”, recomienda la Asociación de Alzheimer estadounidense.

 

Las emociones a examen

 

Según los expertos una actitud positiva hacia nosotros y hacia los demás , perdonarnos y saber perdonar, reconocer los errores y aprender de ellos, así como proponernos retos de corto alcance puede ayudarnos a nuestra autoestima.

 

Si incorporamos sencillos hábitos como éstos a nuestro día a día podremos disfrutar de una vida con salud y mantener un poco más lejos algunas de las enfermedades que se están convirtiendo en la plaga del siglo XXI.

Tags:vitalidad, dieta mediterránea, sedentarismo, sueño, mente, emociones

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