La hipertensión arterial, la enfermedad silenciosa

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Hipertensión Arterial

La hipertensión arterial es una enfermedad silenciosa, que no da la cara. Sus síntomas son variados y puede llevar a confusión al paciente.

La tensión alta o hipertensión arterial puede darse tanto en niños (debido al aumento de la obesidad infantil),  en las mujeres ya que la tensión aumenta con la edad (por norma general es más baja que la de los hombres), en mujeres embarazadas, en ancianos,…

Debemos tener en cuenta que puede ser hereditaria pero no tiene porque.

Normalmente suele aparecer a partir de los 40 años.

Puede no ocasionar síntomas iniciales durante mucho tiempo y sin saberlo la persona tener hipertensión arterial. Es una enfermedad crónica y conlleva bastantes complicaciones si no se cuida adecuadamente.

La manifestación de la tensión arterial alta  son:

-Fuertes dolores de cabeza

-Dolor en la parte posterior del cuello

-Náuseas y vómitos

-Vértigo

-Somnolencia

-Hemorragias nasales repentinas y severas

– Latido del corazón irregular,…

La Fundación del Corazón, define la hipertensión arterial como: la elevación de los niveles de presión arterial de forma continua o sostenida.

Dicho de otra forma, la presión arterial son los movimientos que efectúa el corazón para repartir la sangre hacia todos los órganos. La presión máxima o tensión alta, es cuando se contrae el corazón y cuando se relaja es la tensión mínima o tensión baja.

Cuando se padece hipertensión arterial el corazón tiene  que trabajar más y aumenta su masa muscular para poder sobrellevar ese superesfuerzo.

El aumento de  la masa muscular no es proporcional al riego de sangre, éste disminuye y puede causar una insuficiencia cardíaca o una angina de pecho.

Solamente con lo mencionado podemos hacernos una idea de lo importante que es controlar la hipertensión arterial.

Pero puede tener otras consecuencias: en caso de que la aorta se resienta y se dilate o rompa sobreviene  la muerte.

También la insuficiencia sanguínea da lugar a problemas cerebrales (ictus) y en caso de la rotura de una de las arterias a hemorragias cerebrales.

Además afecta a más órganos de los que pensamos entre ellos los riñones, la visión,…

Se ha de tener cuidado con la arterioesclerosis o colesterol alto pues obstruye las arterias y no deja pasar la sangre formando una masa pegajosa que termina endureciéndose.

Pero la tensión arterial alta puede controlarse y se debe hacer pues las causas que implica su descontrol llegan a ser nefastas.

Nuestro médico medirá la tensión con un aparato denominado comúnmente tensiómetro.

Si la sistólica o alta es de 120-129 mmHg, y la diastólica o mínima entre 80 y 84 mmHg podemos decir que la tensión arterial se encuentra dentro de lo normal.

En caso de que la sistólica o máxima está entre 130-139 mmHg, y la diastólica o mínima entre 80-89 mmHg, hablamos de presión arterial alta-normal.

Si se sobrepasan estos parámetros hablamos de hipertensión arterial.

El especialista nos prescribirá los medicamentos necesarios para controlarla.

A parte de las medicinas se ha de cambiar algo en el estilo de vida:

-Reducir los alimentos grasos

-Reducir el alcohol

-Tomar verduras y frutas

-Caminar al menos media hora diaria

Por último si en casa disponemos de un aparato para tomar la tensión tenemos que tener en cuenta lo siguiente:

-Un lugar tranquilo, sin ruidos y una temperatura ambiente agradable

-Estar relajado

-Esperar un tiempo prudencial antes de medirla

-No hablar durante la toma de tensión

Hay que tener en cuenta que la tensión varía del día a la noche por lo que se ha de elegir una hora fija para la medición.

Y sobre todo intentar hacer vida saludable.

 
 
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